La Toyota Hilux también puede funcionar con hidrógeno y las 10 primeras ya están circulando

Toyota está llevando su icónica Hilux a un nuevo nivel. El proyecto que busca hacer realidad una Hilux de hidrógeno con pila de combustible ha llegado a una nueva y última fase.
En las instalaciones de Toyota Motor Manufacturing UK en Derby, Inglaterra, se han fabricado diez prototipos de Hilux de pila de combustible. Cinco de estos vehículos ya están siendo sometidos a pruebas de seguridad, rendimiento, funcionalidad y durabilidad en condiciones reales. Los otros cinco prototipos se destinarán a demostraciones para clientes y la prensa, preparando el terreno para los próximos Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024.
Este ambicioso proyecto, que ha alcanzado su última fase de desarrollo, marca un paso significativo en la manera que tiene Toyota de entender un futuro sin emisiones. El desarrollo de la Hilux de pila de combustible no solo es un avance técnico, sino también una declaración de intenciones para el futuro de la movilidad sin emisiones contaminantes.
Y es que este proyecto es parte de una visión más amplia que incluye diversas colaboraciones en Europa para promover el uso del hidrógeno en diferentes aplicaciones de movilidad y generación de energía. Desde el lanzamiento del primer prototipo en septiembre de 2023, la colaboración con diversos socios y el respaldo financiero del gobierno británico han sido clave para este avance.
Los prototipos de la Hilux de hidrógeno llevan la misma pila de combustible del Toyota Mirai, una tecnología que lleva en el mercado desde 2015. En la berlina japonesa, permite una autonomía de hasta 650 kilómetros. No obstante, las dificultades para repostar debido a la escasa (casi nula) infraestructura impiden de facto su comercialización real.
En la Hilux, el hidrógeno se almacena en tres depósitos de hidrógeno a alta presión (700 bares), que van montados entre los largueros del robusto chasis, entre los ejes y en el mismo sentido de la marcha. Tienen una capacidad total de 7,8 kilos, un 39% más que los depósitos del Mirai. Toyota estima que, en la Hilux, proporcionen 600 kilómetros de autonomía.
La pila de combustible está compuesta por 330 celdas y va montada sobre el eje delantero, mientras que el motor eléctrico, ubicado en el eje trasero, ofrece 182 CV de potencia y 300 Nm de par máximo. Las únicas emisiones del vehículo son vapor de agua.
Aunque hay voces importantes en la industria que han dejado de lado el hidrógeno, Toyota no se detiene aquí. La compañía nipona está trabajando en una nueva generación de pilas de combustible de hidrógeno, que prometen ciclos de vida más largos, mayor autonomía y costes significativamente menores. Para 2030, Toyota espera que Europa se convierta en uno de los principales mercados de pilas de combustible de hidrógeno, con aplicaciones cada vez más diversas en la movilidad y la generación de energía.
Los avances incluyen el desarrollo de módulos de pila de combustible más compactos y versátiles, capaces de adaptarse a una amplia gama de productos y aplicaciones: desde camiones y autobuses hasta aplicaciones marinas y generadores. Estos módulos se ensamblan en Europa, en el centro de I+D de Toyota en Bélgica.
Redactor y probador de Híbridos y Eléctricos, desde 2019 cubriendo la actualidad del sector de los vehículos eléctricos y la movilidad sostenible.
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