Williams abandonó Bakú con sensaciones encontradas, pero también con motivos para el optimismo tras estrenar un esperado paquete de actualizaciones para el FW48: dos nuevos chasis, una importante reducción de peso y una mejora aerodinámica desarrollada durante meses.
El salto quedó reflejado en la clasificación. Carlos Sainz llevó el Williams hasta la Q3 por primera vez esta temporada y firmó el noveno mejor tiempo, mientras que Alex Albon se quedó a las puertas del corte (11º) tras verse perjudicado por una ráfaga de viento en uno de sus intentos decisivos.
El jefe del equipo, James Vowles, como no podía ser de otra manera, quiso destacar el enorme trabajo realizado en la fábrica para que las novedades llegasen a la pista.
«En primer lugar, gracias a todos los que han estado trabajando sin descanso, día y noche, para hacer realidad la actualización que hemos reaído este fin de semana».
«No es una tarea fácil incorporar dos chasis nuevos, reducir considerablemente el peso del monoplaza, aplicar una actualización aerodinámica al mismo tiempo y cumplir con todos esos requisitos. Empezamos a hablar de ello hace unos meses, pero es algo fantástico ver cómo se ha materializado aquí este fin de semana», admitió.
Desafortunadamente, el buen rendimiento mostrado a una vuelta no tuvo continuidad en carrera. Williams no consiguió mantener el mismo ritmo y el equipo volvió a sufrir para luchar por los puntos, aunque Vowles elogió el trabajo de Sainz para acabar en el top 10.
«Como podéis ver, en la clasificación conseguimos un buen resultado, pero la carrera fue de altibajos. En algunos momentos, con Carlos, por ejemplo, no conseguimos encontrar el rendimiento que habíamos tenido en clasificación. Creo que ya tenemos una idea de por dónde ir, pero hay que felicitar a Carlos por luchar hasta el final por ese punto».
El otro lado de la moneda fue Alex Albon. El piloto británico-tailandés rodaba con buen ritmo hasta que una fuerte ráfaga de viento le hizo perder el control del coche en una frenada, terminando contra las protecciones.
«En cuanto a Alex, es una verdadera lástima. Estaba pilotando muy bien y una ráfaga de viento le impidió, básicamente, frenar lo suficiente el coche y se estrelló contra el muro. Simplemente es una característica de Bakú como circuito urbano. Este tipo de factores se pagan muy caros», explicó.
Pese a todo, Vowles asegura que el balance del fin de semana es positivo. Las mejoras han demostrado potencial, especialmente en clasificación, aunque el equipo todavía debe entender cómo trasladar ese rendimiento al domingo.
«Pero, como digo, ha sido un comienzo sólido, aunque aún nos queda trabajo por hacer», concluyó el director de Williams en la Fórmula 1.
Alexander Albon, Williams
Foto de: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images
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